Chile estrena una ley de datos con multas de hasta USD 1.4 millones
La Ley 21.719 explicada de forma simple: qué cambia y por qué debería importarte.
Chile moderniza su normativa de privacidad con una ley que regula cómo las empresas y personas tratan los datos personales de cualquier persona natural. No es una reforma cosmética: redefine qué se puede hacer con los datos que ya tienes guardados, y establece consecuencias económicas reales para quien no cumpla.
Es la multa tope que contempla la Ley 21.719 para las infracciones más graves — sin excepción de tamaño de empresa ni sector.
Toda obligación específica de la Ley 21.719 se desprende de estos seis principios. Entenderlos es entender la ley completa.
Licitud y Lealtad
Los datos solo pueden tratarse de manera lícita y leal. El responsable debe poder acreditar siempre la licitud del tratamiento.
Finalidad
Los datos se recolectan con fines específicos, explícitos y lícitos. No pueden usarse después para fines distintos a los informados.
Proporcionalidad
Solo se tratan los datos estrictamente necesarios y pertinentes para los fines declarados. Sin excedentes ni "por si acaso".
Seguridad
El responsable garantiza estándares adecuados contra acceso no autorizado, pérdida o filtración de los datos.
Transparencia
El responsable entrega al titular toda la información para ejercer sus derechos, de forma precisa, clara y gratuita.
Responsabilidad
Quienes tratan datos son legalmente responsables del cumplimiento de todos los principios y obligaciones de la ley.
Estos seis principios no son declaraciones abstractas: son el estándar contra el que la Agencia va a medir cada proceso, cada formulario y cada base de datos de tu empresa. Cumplirlos en el papel y poder demostrarlo son cosas distintas — y la segunda es la que realmente importa ante una fiscalización.
ARCO Legal traduce estos 6 principios en procesos concretos: consentimiento, plazos, trazabilidad y evidencia, todo en un solo lugar.
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